8.16.2008

EL SOL

EL SOL LUMINARIA
SÍMBOLO: Signo que rige: Leo.
Casa que rige: Quinta. Signo de su Detrimento: Acuario. Signo de su Exaltación: Aries. Signo de su Caída: Libra. Función: sostenimiento. Proceso: dador de propósitos. Propósito: integración. Sexo: masculino-activo. Elemento: Fuego. Significado tradicional: la fuente de la voluntad, vitalidad y el poder personal. La personalidad o ego. Cualidades de liderazgo y autoridad. Significado humanista: el centro y poder del yo (alma). El propósito y la dirección de la persona en la vida. El principio de auto-actualización y centrado. El a provee al individuo con un tipo particular de experiencia (signo) necesitado para descubrir su verdadera naturaleza. El yo total de la persona es sostenido a través del consumo del tipo de "combustible" simbolizado por el signo solar. El potencial de vida es simbolizado por el Sol , definido y enfocado por Saturno . Significado Cíclico: el Sol es la fuente de toda la luz de vida sostenida dentro del sistema solar. Cuerpo humano: corazón, parte superior de la espalda, bazo, sistema circulatorio, esperma, ojo derecho del hombre y ojo izquierdo de la mujer. Órganos: Cerebro, nervios, corazón, arterias, ojos, el lado derecho del cuerpo y las enfermedades de estas partes. Funciones vitales: La vista y la ceguera. Representa: el impulso de poder, la personalidad, el ego. Frase clave: ser interno. Palabras Clave: Vitalidad, creatividad, dirigente, rey, ego, significancia, corona, orgullosamente, oro, corazón, altanero, arrogante, egocéntrico, poderoso, autoestima, yo interno, valor, fuerza, liderazgo, voluntad, poder, dominación, auto centrado, padre, esposo, autoridad, jefe, conducta básica, carácter. Profesiones: Todas las elevadas; regentes, alta aristocracia y altos funcionarios públicos; jefes de grandes empresas; jefes militares de jerarquía; profesiones que manejan el oro o sus valores; todas las de carácter heroico. Minerales: Crisólito, diamante, jacinto, rubí, oro. Plantas: Alsina, Angélica, Atanasia, Azafrán, Balsamina, Berza común, Canela, Cardomomo, Cebada, Cebolla, Celedonia, Cereza, Ciclamino, Coliflor, Corregüela, Crisantemo, Genciana, Heliotropo, Laurel, Lavanda, Loto, Mejorana, Naranjo, Palmera, Ranúncula, Romero, Salvia, Sándalo rojo, Tomillo, Trigo, Vellorita y cereales en general. Árbol: Roble. Animales: León, águila, halcón y gallo. Colores: Amarillo, dorado y purpúreo. Números: 1 y 4. Días: El domingo. Horas: Los domingos, la 1a y la 8a horas después de la salida del sol y la 3a y la 10ª de la noche siguiente. Países: Todo el Oriente. Mitología Helios es el joven dios griego del Sol. Es el hijo de Hiperion y Theia. Con la oceánida Perse se convirtió en el padre de Aeëtes, Circe y Pasife. Sus otras dos hijas son Fetusa ("radiante") y Lampetia ("brillante"). Tuvo un hijo llamado Faetón, quien una ocasión le permitió guiar su carruaje en el cielo. El joven sin habilidades no pudo controlar a los caballos y cayó hacia su muerte. Cada mañana al amanecer asciende del océano en el este y maneja su carruaje, jalado por sus caballos, Pirois, Eos, Aethon y Flegon para descender en la noche al oeste. La reverencia del Sol como un dios vino del este a Grecia. Helios fue adorado en varios lugares del Peloponeso, especialmente en Rodas donde cada año se llevaban a cabo en su honor juegos gimnásticos. Fue representado como un joven con un halo, parado en un carruaje, ocasionalmente con un manto ondulante. Sus atributos son el látigo y el globo, y sus animales sagrados fueron el gallo y el águila. Fue el dios romano personificado del sol, completamente idéntico al griego Helios. Significado Astrológico La más importante expresión del individuo. Muestra las cualidades de liderazgo y triunfo. Representa el principio masculino, el padre, marido y los hombres en general. El a rige la salud, los principios vitales, la autoridad y los que la ostentan, rango, títulos, cargos elevados, progreso, dignidad, energía, sentido de identidad, capacidad de experiencia. Su acción es fortificante y vitalizadora. Donde se halla el a en el horóscopo es la vida y corazón del horóscopo, es allí donde uno debe brillar. El Sol rige el día. Es como una novia saliendo de sus habitaciones, como el campeón que festeja después de haber ganado una carrera. Como el principal centro gravitatorio de nuestro Sistema Cósmico (esto es el Sistema Solar), el sol representa el centro de nuestra identidad, nuestro carácter básico y forma de comportamiento. En el contexto familiar el Sol representa la principal figura masculina o padre. También puede representar cualquier figura de autoridad. El Sol, principio y poder Considerando la simplicidad de la estructura de un horóscopo, no podemos dejar de impresionarnos por la profundidad de sus simbolismos. Un centro y doce radiaciones circunscriptas por un círculo, eso es todo. Y sin embargo, sirve como una representación del Cosmos. Nada en la simbología representa tanto por tan pocos medios. La estructura de un horóscopo simboliza la base de la manifestación de cualquier cosa, un ser humano, un evento, una nación o un sistema solar. Cada objetivación tiene su propio patrón o frecuencia vibratoria y el simple dibujo de un círculo con radiaciones desde el centro puede usarse para representar el "cuerpo" de esa objetivación. Consideremos un sistema solar: Se nos dice que el Logos habiendo seleccionado una área esférica de espacio en la aurora de la manifestación, vierte sus energías en el centro, así objetivando un Sol, o centro de manifestación. La voluntad del Logos interpenetra esta inmensa esfera por todas partes. Desde el centro, o Sol, se irradian varios campos para la actividad evolutiva. Nosotros llamamos a esos "campos", planetas y cada uno provee una morada para el desarrollo de varios tipos de seres. Cada planeta se halla casi en la misma relación con el Creador que cada color con el Principio de la Luz, o cada tono con el Principio del Sonido. El Sol, como cuerpo central, es la Voluntad del Logos objetivada y los cuerpos del sistema son las expresiones de esa Voluntad en la manifestación. El horóscopo como mapa de los cielos, debe en realidad mostrar el Sol en el centro. Sin embargo, en relación con la Tierra, que es nuestro campo de evolución y para propósitos astrológicos, nosotros incluimos el Sol en la familia de los planetas por esta razón: en términos humanos, la expresión de la Voluntad está aún por desarrollarse mediante procesos evolutivos. La humanidad en su mayor parte, vive en sus negativos, sus sentimientos, temores y deseos. Por consiguiente, la dominación por la experiencia es inevitable. Vivir en la "Conciencia Solar" implicaría una identidad completa con el Origen, completo desapego de las experiencias del sentimiento, completo dominio y dirección de todas las facultades expresadas por un ser humano. Esto, en términos nuestros es Maestría. En otras palabras, un maestro, aunque encarnado, determina sus experiencias por radiación de su propio centro, no por respuesta a los impulsos y tendencias de sus planetas. Él entonces, hasta donde sea posible, es verdaderamente un creador, él vive en su conciencia Solar. Desde el punto de vista aún del más mundano acercamiento de la astrología se usa el mismo dibujo. El sitio de nacimiento es el centro desde el cual se irradian las distintas experiencias de la vida, en términos de personas, lugares y cosas. El mismo dibujo se usa para representar el "Ego objetivado"; el Yo Superior, o potencialidad de Dios es el centro del círculo y los distintos estados o expresiones de potencialidad son las posiciones y aspectos planetarios. El horóscopo se ve asimismo como el símbolo de una manifestación de Dios en cualquier aplicación. Puesto que el Sol representa el más elevado estado de conciencia conocido por el hombre, el principio aplicado es el Principio del Poder, el primer aspecto del Logos. Nosotros como astro-analistas, debemos prestarle atención a los aspectos del Sol en el horóscopo, porque éstos representan los "grados de conciencia de Dios" que la persona ha alcanzado hasta la fecha en su presente ciclo de desarrollo. Todo aspecto solar benéfico, indicador de una aplicación armoniosa o constructiva del principio del Poder, es una redención. Cada aspecto inarmónico, se ve que es un obstáculo o perversión del Poder. El Sol es la síntesis de todos los planetas y cualquier planeta identificado con el Sol por aspecto, "disposición", etc. gana de ese modo, en poder y esfera de experiencia, tanto espiritual como mundanamente. Los planetas, particularmente los dinámicos, localizados en Leo, indican que su expresión constructiva debe basarse en el recto uso del poder; las aflicciones indican la tendencia a pervertirlo.

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